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lunes, 23 de julio de 2018

La iglesia parroquial de San Julián de Noez: arte, historia y leyenda.


La iglesia parroquial de San Julián de Noez:  arte, historia y leyenda.


Sabemos que la iglesia parroquial de Noez fue construida en el s.XVIII, tras derribarse un edificio antiguo que había en su lugar. Se caracteriza por ser de forma rectangular de una sola nave, en el extremo derecho a modo de pequeño brazo está ocupado por la sacristía que a través de una escalera comunica la zona inferior de la iglesia con el camarín donde está ubicado el Stmo. Cristo de la Salud, en el segundo cuerpo del retablo barroco “churrigueresco” que adorna la zona del altar o presbiterio. La técnica o sistema constructivo utilizado en el edificio es el aparejo toledano también llamado mampuesto que se caracteriza por la elaboración mediante una fábrica mixta de ladrillo y piedra. Se compone de cajones de mampostería entre hiladas de ladrillo (verdugadas ). Las piezas se unen mediante argamasa o mortero de cemento, cal y arena que se mezcla con agua. Antiguamente también se utilizaba el barro al que se le añadía paja y en algunas zonas, excremento de vaca y caballo. Su origen está en el aparejo romano denominado “opus mixtum. Esta elaboración constructiva caracterizará la arquitectura mudéjar toledana. La utilización de estos dos materiales en los paramentos hace que se compensen las dilataciones térmicas y el edificio resista los cambios de temperatura diurnos. En el lateral derecho de la nave se abre una de las puertas de acceso principales rematada a modo de pórtico con un tejado a tres aguas. A los pies nos encontramos con la otra puerta de acceso existente donde también se levanta la torre del campanario.

¿ Tenía tanto poder  económico Noez como para sufragar el alto coste de la adquisición de un retablo de esas características? Evidentemente no. ¿ De dónde procedía esta obra?¿ Por qué llegó a Noez?

No sabemos nada de su autor, de su datación o su posible “escuela” pero sí de sus características, su procedencia y por qué llegó al municipio de Noez.


Sabemos que este retablo provenía del monasterio cisterciense de Montesión o también conocido por el nombre de San Bernardo. Este monasterio toledano fue fundado por fray Martín de Vargas, confesor del Papa Martín V y por fray Miguel de Cuenca. Acuden a Roma para solicitar al Papa la facultad de fundar eremitorios con el fin de volver a la regla de San Benito cuyas costumbres se habían relajado. A su vuelta se encuentra con su gran amigo Alfonso Martínez, canónigo tesorero y obrero de la catedral, que había comprado unos terrenos cercanos a la Vega de San Román. Allí empezarán a construir una ermita, tras solicitar permiso al arzobispado de Toledo, en la zona elevada llamada Peña Ventosa. Esta ermita será bautizada con el nombre de Ntra. Sra. de Montesión. La primera piedra será colocada el 21 de enero de 1427. La comunidad fue aumentando e iba adquiriendo gran fama.

El condestable de Castilla, D. Álvaro de Luna les ofrece crear un nuevo monasterio a cambio de que sirva de enterramiento para él y su familia pero los monjes rehúsan su propuesta. Sí aceptan el patronazgo de D. Alonso Álvarez de Toledo, contador mayor de Juan II y regidor de Toledo, y de su mujer, Catalina Núñez para poder sufragar y mantener las obras del monasterio. Con este dinero acometerán la construcción de la iglesia en 1431 y la ampliación de terrenos con tierras aledañas. A cambio, se firma una escritura por la que la capilla mayor servirá de panteón familiar al regidor toledano y su familia; y su escudo será colocado por los muros del monasterio. Sus herederos siguen patrocinando nuevas construcciones o renovaciones. El hijo del regidor, D. García Álvarez de Toledo, obispo de Astorga se comprometerá por escritura del 6 de marzo de 1488 a ampliar la capilla mayor a cambio de la cesión del suelo para enterramiento propio y familiar.

Este monasterio contó con varios privilegios reales. Juan II otorga en Alcalá de Henares el 4 de febrero de 1436 la cantidad de 5.000 maravedíes de juro que fueron siendo confirmados por sus sucesores, incluidos los Reyes Católicos. Isabel y Fernando firman esa confirmación en la ciudad de Sevilla el 16 de agosto de 1447. Felipe II con carta de 5 de noviembre de 1562 confirma el derecho del monasterio de percibir anualmente veinte cahices de trigo.

Desde este monasterio se fue extendiendo la reforma a toda Castilla, constituyéndose así la Congregación de Castilla. Además Juan II pone al frente de la abadía de Valbuena ( Valladolid ) a fray Martín de Vargas para que llevase allí la reforma benedictina.  Esta abadía se convertirá en el segundo monasterio de la Congregación Castellana.

Su gran poder económico hace que el monasterio de Montesión vaya adquiriendo a lo largo de los siglos obras artísticas de todo tipo, incluido el retablo que más tarde será llevado a Noez.

Comienza su decadencia en el s.XIX. En 1820, durante el trienio liberal, la ley sobre monasterios y conventos de 25 de octubre, traerá consigo la exclaustración de los monjes y que todos sus bienes sean subastados en lotes en 1821. Creo particularmente que este es el motivo por el que el retablo barroco del monasterio de Montesión llega a Noez pues estas obras serían vendidas o subastadas muy por debajo de su valor original o incluso llegar por donación. Con Fernando VII los monjes regresarán pero en el  1835 abandonarán definitivamente el monasterio tras la desamortización de Mendizábal que aplicará el RD de 25 de julio de 1835: dee supresión de monasterios y conventos religiosos que no tengan 12 individuos profesos, de los que 2/3 deben ser de coro y el R.D de 11 de octubre de 1835 por el que se suprimen los monacales.

El retablo que llega a Noez proveniente del Monasterio de Montesión  es un típico retablo toledano del último tercio del s.XVII o inicios del s.XVIII ( coincidente con la época constructiva de la Iglesia de Noez ) que se caracteriza por la utilización de un elemento estético y funcional muy característico y cuyo uso se generalizará: la columna salomónica. Este nuevo modo estético viene por la influencia de una obra: El Baldaquino de San Pedro del Vaticano “. Gran impulsor de este tipo de arquitectura y de retablística será el artista español Alonso Cano.

Este nuevo modo de hacer , en un principio, no fue muy bien acogido por las empresas artísticas catedralicias y diocesanas donde gustaba más la depuración, la sobriedad y estética neoclásica. Incluso el cardenal primado Francisco Antonio Lorenzana ( 1772-1804 ) intervendrá para que sean desmanteladas obras de este arte y sean cambiadas por otro arte más neoclásico. ¿ Por qué Toledo adquiere importancia en este nuevo arte? Sin lugar a duda además de por su proximidad a Madrid porque Toledo se convierte en la II mitad del s.XVII en una prestigiosa corte eclesiástica de la monarquía, sede primada de un poderoso arzobispo, residente, casi siempre, en Madrid , cercano al rey y centro de un estado señorial jerarquizado cuyos intereses determinarán las actuaciones artísticas.

Estas nuevas formulaciones estéticas pasarán a otros ámbitos más dispersos como iglesias parroquiales, conventos, monasterios y capillas.

Será el pintor Fray Juan Rizi de Guevara quien aportará como novedad al llamado “orden salomónico entero” el fuste de cinco espiras y los símbolos de vides y pámpanos ( visibles en el retablo de Noez ).

Otro elemento retablístico característico del Barroco toledano es el tabernáculo o custodia de talla y ensamble que se colocaba delante del retablo y que muchas veces era independiente a él. Este elemento se va a convertir a modo de maqueta edílica o turriforme en madera en el mejor exponente de la simbología eucarística.

Además la pieza entera del retablo era estofada y dorada ( pan de oro ) con lo que la complejidad y el coste económico de estas obras era muy elevado.

En la década de los noventa y primer decenio del s.XVIII se generaliza la columna salomónica en manos de retablistas toledanos de cuño churrigueresco como Juan Machín, Pedro García Comendador, Andrés de Huerta, etc

Dentro de la iglesia parroquial destacan varias obras escultóricas: Jesús Nazareno, La Dolorosa pero sobre todo la Virgen de Pejines y el Cristo de la Salud.


La Virgen de Pejines probablemente proviene de una antigua ermita ubicada en una de las alquerías que son el origen del actual municipio de Noez. Ambas alquerías se unieron hasta formar Santa María de Pejines, de cuyo lugar coge el nombre la citada Virgen. La población de Pejines sería el núcleo más antiguo al que se anexionó Santa María. Esta imagen se veneró durante mucho tiempo en Pejines bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción y tenía su propia Cofradía. Fue una imagen muy venerada por los alrededores ( Pejines, Noez, Casasbuenas ) hasta que el lugar se despobló en 1728; pero la iglesia se conservó como ermita rural. Es una talla policromada de piedra caliza del s.XIII o XIV que representa una Virgen sentada y entronizada sobre un banco con el niño de pie a su izquierda. La corona de la Virgen presenta cuatro exornos que forman una cruz griega. Aparecen en el pecho y el faldón flores azules y doradas con motivos vegetales rojizos alrededor y un borde o cenefa dorado por todo el borde del vestido. La túnica del Niño presenta decoración similar. En la parte lateral del banco se descubrió un símbolo circular con tres fajas de difícil  interpretación.

Pero sin lugar a duda la obra más enigmática es el Cristo de la Salud. No sabemos nada de su procedencia, autoría o datación.


Cuenta la leyenda que entre unos trastos de un carromato de labriegos tirado por bueyes apareció la imagen de un Cristo crucificado “antiguo”. Los bueyes al pasar por la Iglesia se quedaron parados… y el Cristo quiso quedarse en Noez.

Su advocación de la “Salud” nos habla probablemente de una imagen de Cristo “milagrero” al que se rendía veneración y adoración en el municipio al ser sido asolado el municipio por la peste bubónica.
Por las características generales que podemos apreciar como son  la menor rigidez, mayor estudio anatómico del cuerpo, la superposición de las piernas y la utilización de tres clavos, abundantes heridas ( el costado ), una mayor curvatura, la muestra el dolor y el sufrimiento… parece que estamos ante una talla gótica realizada sobre madera de pino sobre un embón de dos bloques unidos y encolados en la zona central con pelo y paño de pureza de finales del s.XII o s.XIII.

En la zona del presbiterio encontramos un zócalo cerámico de Juan Ruiz de Luna, gran ceramista de la época que nació en Noez y cuya obra se extendió no sólo por todo el territorio español sino internacionalmente ( 12 de julio de1863-25 de septiembre de 1945 ).

Sonia García Sánchez.
Bibliografía:
.-PARES: Portal del Archivo Español.
.-Ley de 25 de octubre de 1820 sobre monasterios y conventos.
.-R.D de 25 de julio de 1835 de supresión de monasterios y conventos que no tengan 12 individuos profesos de los que 2/3 al menos sean de coro.
.-R.D. de 11 de octubre de 1835 de supresión de los monacales.
.-Leblic García, Ventura: “ Sepulcros góticos en el monasterio cisterciense de Montesión”. Toletum, nº 53. Págs: 61-90
.-Yáñez Neira, Mª  Damián: “ El monasterio de Montesión cuna  de la Congregación de Castilla. Anales Toledanos nº 9, 1974.Págs: 203-287
.-Díaz Fernández, Antonio José: “ Origen y presencia de las columnas salomónicas en el retablo barroco de Toledo”.


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