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lunes, 8 de octubre de 2018

Declaración de Protección del Palacio de Noez.



Declaración de protección del Palacio de Noez.


Todo lo que somos tiene su realidad en lo que fuimos. Nuestra historia, nuestros edificios, nuestras costumbres, nuestro folklore… nos hacen entender nuestras raíces.
Debemos conservar nuestro patrimonio pues es expresión y manifestación de nuestra cultura. Todo ello nos identifica como pueblo y es un pilar importante de atracción turística y de desarrollo económico.

El Patrimonio es nuestro gran legado.

¿ Debemos dejar morir las imágenes del pasado de nuestra historia?
Evidentemente no.
 ¿ Qué vamos a transmitir a nuestros hijos?

Necesitamos luchar por la protección de los bienes que integran nuestro Patrimonio Cultural. La dejadez y el paso del tiempo no pueden destruir la riqueza de nuestros recursos pues son elementos “no renovables”, es decir, irreemplazables para el colectivo humano. Estos elementos son la base para nuestra continuidad en el tiempo. Y lo tenemos a nuestro alcance.


La respuesta está en la “concienciación” de que toda esta riqueza es “vulnerable”. La sociedad no sólo tiene derechos, también obligaciones.

Debemos convertir nuestro Patrimonio en un valor de “futuro”… en el futuro se debe invertir siempre.


A todo esto no puede vivir ajeno ningún municipio, incluso el de Noez. ¿Quién no conserva lo que es suyo? y no hablo de la simple propiedad de un bien, pues existen mecanismos de protección donde las Entidades Públicas pueden tomar parte para que por encima de lo “privado” prevalezca lo “público” y el interés general. 

Nuestros antepasados nos han dejado una gran herencia que debe ser conocida y, ante todo, respetada. La despreocupación y la dejadez no pueden llevarnos a que nuestro patrimonio artístico vaya languideciendo y desmoronándose como un castillo de naipes.

Muchos se preguntan… ¿Por qué conservar nuestro patrimonio histórico-cultural local? ¿ Por qué proteger casas, ruinas, palacios, restos,…?¿para qué sirve?...y añaden… si no son nada más que cuatro piedras “viejas”.

La respuesta está en que nuestros bienes y tradiciones son experiencias de mensaje de gran calado ¿ No merece la pena conservarlo?


El Patrimonio:

1.     Establece vínculos.
2.     Es de todos.
3.     Es un valor de identidad.
4.     Es limitado, frágil y vulnerable.
5.     Es valioso y útil.

Con estas consideraciones quiero poner sobre la mesa un hecho muy importante que está acaeciendo desde largo tiempo en la localidad de Noez: “la necesidad de actuaciones” sobre uno de los monumentos identidad del municipio, El Palacio de los Hernán Niño. Esta construcción está viéndose afectada por un “sangrante” abandono y una enorme dejadez por parte de los dueños actuales.

En este edificio del s. XIV encontramos el origen del municipio, la historia de familias nobiliarias y el legado de un ceramista de talla internacional como Juan Ruiz de Luna.

Por todo ello, es necesario iniciar urgentemente una solicitud de declaración de protección de este bien artístico pues dentro de muy poco tiempo sólo quedará de él unas simples “ruinas”.

Cuando un pueblo olvida lo que fue, cuando un pueblo no lucha por su identidad queda abocado al olvido y la desaparición.

Esto no es sólo un trabajo del Ayuntamiento del municipio sino también de cada noeceño y noeceña. ¡PROTECCIÓN YA!


lunes, 1 de octubre de 2018

El Folklore de Castilla-La Mancha: Los Montes de Toledo. La Seguidilla.


El Folklore de Castilla-La Mancha: Los Montes de Toledo. La seguidilla.

La seguidilla junto con el fandango y la jota son las tres piezas más importantes del folclore español además de ser la más representativa de Castilla-La Mancha.

La manchega o seguidilla manchega es una música, canción y baile popular declarada BIC en la categoría de Bien Inmaterial.



Es de ritmo vivo y alegre. Aunque no se conserva fidedignamente su primitiva estructura sí lo han hecho sus letras. Era tocada por guitarra, laúd y bandurria con acompañamiento de instrumentos de percusión como las castañuelas, el almirez, pandereta, pandero, botellas de anís con llave.

No sólo son típicas de Castilla-La Mancha también de las Comunidades Autónomas de Madrid, Castilla-León (Segovia, Ávila y Burgos) e incluso a Canarias.

Su origen se remonta al s. XV incorporándose a la mayoría de obras de teatro español de la época y en la tonadilla escénica del s. XVIII. Decía de ella Quevedo: “arrinconaron a las rancias danzas de reverencias que se acompañaban de arpa y rabel“.

Esta manifestación de música popular se extendió por el sur y centro de España donde encontramos distintas variedades (sevillanas gitanas, seguidillas murcianas, seguidillas manchegas…).

Podemos encontrar dos formas de seguidilla: simple o compuesta.

La compuesta está formada por una seguidilla simple o copla y un estribillo. La seguidilla simple está formada por 4 versos con la siguiente medida: 1º verso (heptasílabo: 7 sílabas), 2º verso (pentasílabo: 5 sílabas), 3º verso (heptasílabo: 7 sílabas) y 4º verso (pentasílabo: 5 sílabas).

La seguidilla simple tiene rima asonante o vocálica en los versos pares (2º y 4º) quedando sueltos los impares (1º y 3º).
  
El estribillo tiene una estructura de tres versos: 1º y 3º pentasílabos con rima en asonancia y el 2º heptasílabo, suelto.

Si la copla consta de 7 versos, ésta se divide en dos partes: los cuatro primeros versos y el estribillo o estrambote con los últimos tres versos que completa el sentido de ella. Riman 2º y 4º y 5º y 7º. Los versos 1º, 3º y 6º son heptasílabos y el 2º, 4º, 5º y 7º pentasílabos.

La introducción es instrumental con un número variable de compases que sirve de preludio o aviso a los bailarines que esperan elegantemente el comienzo del baile. Las mujeres con las manos en las caderas o con una mano en la cadera y otra extendida a lo largo de la saya y los hombres con las manos en las caderas o cogidas por la espalda.

Se inicia la copla y los bailadores dan una vuelta a modo de salida para iniciar los pasos y la coreografía.

El acorde de tónica finaliza musicalmente la seguidilla y el baile finaliza con el característico “bien parao” (posición de desplante o cierre que la pareja de danzantes hace al terminar cada copla, quedando completamente inmóviles y ocupando el lugar de inicio). Se vuelve a comenzar y se repite todas otras dos veces más.

En cuanto a su carácter de baile es una pieza de divertimento. Los cronistas hablan de que la seguidilla fue primero una pieza literaria que después fue musicalizada y, más tarde, bailada o coreografiada. Es una de la pieza instrumental, cantada y bailada más antigua y genuina con un valor cultural y etnográfico evidente que la llevan a formar parte de las Escuelas de Música y Danza de la Asociación de Folclore Castellano-Manchego.

Esta pieza ha estado sometida a un proceso de elaboración, transformación y revitalización constante.

El tema más tratado en la seguidilla es el amor pero también otros asuntos de la vida cotidiana relacionadas con el matrimonio como la boda, los celos, los desengaños, amores imposibles, canto a la belleza, la ausencia…

También existe otro tipo de seguidilla llamada popularmente “picante” y otras que satirizan materias, objetos y pensamientos.

¿Cuáles son los antecedentes de la seguidilla?

Según los estudiosos, los más tempranos son las jarchas hispano-mozárabes del s.XI-XII y las Cantigas de Amigo de Alfonso X el Sabio.

El concepto “seguidilla” aparece por primera vez en la obra Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán (1599) donde aparece la frase: “la seguidilla arrinconó a la zarabanda”. En época de Cervantes se hizo muy popular.

La Comarca natural de desarrollo de las seguidillas comprende las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo manifestándose en diferente variantes como las Seguidillas Corridas, Boleras, Torrás, Paraíllas, Poblatas, Pardícas, Gandulas…

En el Capítulo XVIII del Quijote, en tono sarcástico se refiere así a las seguidillas: “se rebajan a componer una clase de versos que estaban en uso en Candaya y se llaman seguidillas”. En otro episodio D. Quijote y Sancho se encuentran con un chico que “ iba cantando seguidillas para entretener el trabajo del camino".

En el s. XVIII aparece la primera colección de coplas de seguidillas que fueron recopiladas por el notario Juan Antonio de la Iza Zamacola, que firmaba con el pseudónimo de Don Preciso.

La seguidilla estará en boga desde inicios del s. XVII  hasta finales del s. XIX.

A mediados del s. XX, el profesor García Matos marcará las pautas y realizará dibujos y comentarios relacionados con posiciones, pasos y coreografías de las seguidillas.

Se publicaron varios cancioneros en el s. XX de las diferentes provincias de Castilla-La Mancha con una gran cantidad de piezas inéditas que se depositaron en el Fondo de Música Tradicional de la Institución Milá y Fontanals dependiente del CSIC.

¿Cómo es el traje o vestuario típico de baile de las seguidillas?


El traje femenino consta de las siguientes prendas:

- Pololos y enaguas, con puntillas o no.
- Blusa blanca o negra, con bordados y puntillas que sobresalen por el escote y las mangas.
- Corpiño de mangas ajustadas de terciopelo o paño negro.
- Manteo o refajo por encima del tobillo de color amarillo, rojo o verde adornado por cenefas recortadas de fieltro ( “picao” ).
- Dengue o pañuelo de talle ( diversos colores ).
- Mandil, pequeño delantal en percal, estampado o liso.
- Medias blancas caladas.
- Zapatos de tacón bajo con adornos.
- Mantón de franela de vivos colores.
- El peinado es un moño bajo la nuca estilo rodete que se adorna con horquillas o pasadores.

El traje masculino consta de las siguientes prendas:

- Camisa blanca de hilo o lino con cuello bordado o no.
- Medias cubiertas con polainas de paño.
- Calzón corto, ajustado, de palo oscuro.
- Chaleco de paño negro, a veces con adornos multicolores.
- Faja roja o negra ( dos vueltas ) terminada en flecos.
- Chaquetilla de paño negro, sustituida a veces por un blusón de algodón azul.
- Pañuelo anudado en la parte de atrás.
- Zapato negro o abarcas de piel de vaca o burro.


Ejemplo de Seguidilla.


lunes, 17 de septiembre de 2018

El Folklore de Castilla-La Mancha: Los Montes de Toledo. La Jota Manchega.


El Folklore de Castilla-La Mancha: Los Montes de Toledo.

     
La Jota: la Jota manchega.

La jota es una de las danzas y canto español más extendido por toda la geografía española.

Como escenografía, la jota se canta y se baila con castañuelas y los intérpretes se visten con trajes regionales típicos que pueden estar relacionados con las labores agrícolas, trajes de “gala”, trajes de boda, etc.

Etimológicamente la palabra jota puede provenir de la antigua “xota”, éste del mozárabe “sáwta” ( salto ) y ésta del latín “saltare” ( bailar ).

Algunos autores mantienen la teoría de que esta danza podría tener su origen en Valencia, de la palabra valenciana xotar ( botar o bailar ) y que pasaría al castellano como “jota”. Estas teorías tienen su base en documentación escrita en la que se nos habla de una danza muy generalizada en el Reino de Valencia durante los siglos XIV, XV. XVI y primera mitad del s.XVII ( no así en otras regiones ). Mantienen que posiblemente los jornaleros de la comarca Valenciana que bajaban a realizar labores de siega, recogida del arroz, cereal, alfalfa o cebolla fueran los que transmitieran esta danza cuando subían a trabajar a los Reinos de Aragón y Navarra.

La jota es una forma músico-tradicional fija y su fisonomía coreográfica-cantable es de las más reconocibles.

Esta danza era interpretada musicalmente por guitarras, bandurrias y laúdes. En Aragón, Navarra y la Rioja aparece también como acompañamiento instrumental el acordeón; en Castilla, la dulzaina y los tamboriles y en Cantabria, Asturias y Galicia las gaitas, el pitu montañés, panderetas, tambores y bombo.

Su ritmo es el ¾ ( como el vals ) aunque algunos autores sostienen que su estructura del ciclo coreográfico y estrófico se adapta mejor a un 6/8. La armonía y los acordes se ciñen a los de primera, cuarta y quinta del modo mayor con 7ª dominante. Eso no quiere decir que no existan jotas en modo menor, que las hay, pero son menos comunes.

Los temas de las canciones son muy variados…religiosos, patrióticos, históricos, amorosos, picarescos sexuales, burlescos…

La letra de la jota se estructura o escribe normalmente en cuartetas octosílabas siendo asonantes el primer y tercer verso.

Musicalmente, está formada por una parte instrumental y cantada a coro que recibe el nombre de estribillo, que en algunos lugares se llama “rabillo” con el que se suele iniciar la danza.

Normalmente la melodía es alegre con notas de poco valor que va seguida de lo que popularmente se conoce como “estrofa” o “copla” acompañada de una sola voz y la instrumentación que no debe sobresalir de la voz.

Su origen puede estar en una antigua danza ritual labradora relacionada con la recolección o la vendimia. El dueño de la vendimia regalaba un cordero a los vendimiadores y vendimiadoras para ser guisado en cuya comida se celebraba una fiesta en la que se bailaba esta danza.

A los instrumentos principales solían acompañar otros muy populares como el almirez, la botella de anís, el caldero, la paleta, la sartén, el cántaro con alpargata… o incluso un instrumento más extraño como la caracola, que es utilizado en el canto de la jota en el pueblo de Guadamur, en la provincia de Toledo.

La jota manchega tiene una característica propia que la diferencia de las demás: el rasgo de ronda. El canto de ronda o ronda es una costumbre folclórica en la que los jóvenes o mozos del lugar solían celebrar y cantar  por las noches en sus pueblos por varios motivos: el cortejo de una muchacha ( jota de ronda ), la llamada a filas ( jota de quintos ), las fiestas patronales o la Festividad de los Mayos( Canto del Mayo, muy importante en el municipio de Noez ).

A muchas jotas manchegas se las conoce como “ Jotas del Mantecado” pues se cantaban y bailaban cercanas a las fechas de Navidad.

Este baile y canto se incorporó a la vida de las celebraciones familiares y cotidianas ( bodas, pedidas, etc ) siendo parte central de estas fiestas y celebraciones.

La jota no es un canto único pues en ella pueden aparecer ligeras variaciones, tanto en la música como en la letra, según sea “jota de picadillo”, “ jota de gañanes” o “ jota de ronda”. En todas ellas el estribillo se realiza solo con música sin letra y se puede bailar tanto en parejas como en grupo. Abundan en ella los temas amorosos, referencias burlescas a pueblos de los alrededores, despedida… repitiendo el último y el primer verso al cantarse.

  
“ En Ventas se cría el árbol,
en Menasalbas la hoja
y en San Pablo de los Montes
la flor de mozos y mozas”.

“ Tengo una burra en mi casa
en la burra mando yo
cuando quiero digo arre
cuando quiero digo so”

“Esta es la calle, la calle
la calle de los balcones
donde se asoman las mozas
a robar los corazones”

https://www.youtube.com/watch?time_continue=16&v=DGfAnryNgAA

lunes, 27 de agosto de 2018

El Folklore de Castilla-La Mancha: Los Montes de Toledo. El Laúd.


El Folklore de Castilla-La Mancha:  los Montes de Toledo.

El Laúd.

Otro de los instrumentos más característicos del folclore de Castilla-La Mancha y de los Montes de Toledo es el laúd.

Su evolución y desarrollo ha dejado sus huellas tanto en civilizaciones de Oriente ( China, India, Siria, Egipto… ) como en Occidente.

En China se le conoce con el nombre de “´P’i-P’a”. Era un instrumento de cuatro cuerdas que era tocado con los dedos. Se utilizaba para acompañar poemas épicos ( batallas y hechos históricos importantes ). Existía otro tipo de mango más largo y caja de resonancia redonda que era tocado horizontalmente que se llamaba “xia tao”.

Los hindúes fabricaron otro prototipo de laúd llamado “Vinâ”.

Los primeros faraones utilizaban este instrumento junto con arpas y cítaras en las ceremonias religiosas y en las fiestas. Los artesanos sirios copiaron el instrumento.

Los griegos tenían grandes virtuosos de este instrumento pero realmente el origen del laúd actual lo podemos encontrar en el laúd oriental llamado ‘Ud que nace en el Sur de Asia, Asia Menor, Irak y Siria desde donde penetrará en la historia de la música árabe.

Los musulmanes lo llevarán a Italia y a la España musulmana ( Al-Andalus ) adquiriendo gran renombre al convertirse Al-Andalus en el centro mundial de la música y la cultura. Los comerciantes y estudiantes lo extendieron por toda Europa.

Al término árabe ud se le añadirá el artículo al, formando la palabra casi actual alaud o alaude. En la España cristiana medieval era un instrumento poco utilizado porque se estaba más cercano musicalmente a la guitarra tocada con rasgueo.

El laúd árabe era tañido con la punta de una pluma, a modo de plectro, pero su evolución en Europa pasa por ser tocado con los dedos.

Hasta el s.XIII este instrumento estaba realizado con el vaciado de un bloque de madera ( caja monoxyle ), con tapa de piel ( en el s-XVII se reemplaza por madera ), roseta central y cuerdas dobles paralelas a la caja hechas de tripas de cordero.

Los trovadores lo utilizaban para acompañar sus canciones.

El instrumento se extiende por Europa en la Baja Edad Media. Se toca en Francia ( leus, citoles, guiternes) pero fue en Italia, durante el s.XIV, cuando adquiere virtuosismo.

En España  se representa en el códice 353 del Escorial de las “Cantigas de Santa María” de Alfonso X el Sabio.



El número de notas de este instrumento superaba al de las sílabas cantables por lo que surge la tradición de enriquecer el canto “doblando” el instrumento.

La técnica de interpretación se va mejorando en el s.XV y aparecen laudistas profesionales en cortes como las de Saboya, Borgoña y Provenza que llevaban junto a su nombre en apelativo de alamand” o “alamant”, como signo d experto en este instrumento.

En el s.XVI aparece una nueva forma de laúd de 12 cuerdas en Inglaterra ( originalmente tenía 5 cuerdas ) que servía como acompañamiento de melodías pero era tocado con los dedos no como el laúd árabe.

Van apareciendo publicaciones de música de este instrumento. Destacan Spinaccino, Bossinensis, Arnol Schlick, Judenkunig, Milano y Willaert.

En 1574 formaba parte de todas las ceremonias reales y las cortes tienen músicos especialistas del laúd.


Durante 500 años sufre, a lo largo del tiempo, muchos cambios estilísticos.

Durante el Renacimiento y el Barroco tiene un valor primordial pues puede ser tocado “polifónicamente”, es decir, a varias voces que se mezclaban en el contrapunto de canciones y madrigales.

En el s.XVI este instrumento pervive en España con otro instrumento estrella: la vihuela.

Según una tesis de Adolfo Salazar, la vihuela no es otra cosa que una adaptación de la técnica del laúd a la guitarra, que fue el instrumento más popular de la España medieval.

Frente a la técnica del rasgueo de la guitarra, la vihuela y el laúd se punteaba dando mayor elegancia y sofisticación. Por lo tanto, para Salazar la vihuela sería una guitarra más pequeña, semejante al tamaño del laúd que se interpretaba siguiendo la misma técnica que el laúd.

En el Renacimiento existían laudes de diferentes tamaños, afinados en función de su tiro para tocar, a dúo, trío o cuarteto. Praetorius nos habla de siete tallas diferentes del laúd.

En el s.XVI y XVII es instrumento preferido en fiestas de la aristocracia, acompañando a los cantantes en las canciones.

En el s.XVII, la escuela francesa tenía gran fama por su refinamiento, calidad y subtibilidad técnica.

A inicios del Barroco se añaden las cuerdas graves. Se va convirtiendo su música en más teatral gracias a los ballets de la corte.

En Italia hacia 1650 o Francia en 1680, el laúd fue relegado por el clavecín.

El laúd cayó en el olvido en los inicios del s.XVIII.

Actualmente forma parte del folclore y las canciones populares y es uno de los instrumentos típicos de las “tunas universitarias”.

Laúd español.

Bibliografía: www.musicaantigua.com
 Sonia García Sánchez