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miércoles, 15 de agosto de 2018

El Esparto.


El ESPARTO:

Su nombre científico es Stipa tennacissima, el esparto es el nombre con el que se conoce en España a unas fibras obtenidas de diversas plantas silvestres del grupo de las gramíneas, así como a las plantas mismas.
Con dichas fibras se elaboran sogas, alpargatas, cestos y estropajos, la manufactura del esparto ha sido parte importante de la economía de muchos pueblos de España y, aunque ya poco importante, aún se sigue trabajando. También se puede hacer de forma artesanal aunque lo pueden realizar máquinas caseras.
En el ámbito de la construcción, se usa para armar la escayola, dotándola de una gran resistencia a la tracción, sobre todo en la formación de sujeciones de placas de escayola armada con fibra de vidrio para la realización de falsos techos.
El esparto ha sido uno de los materiales más usados en la elaboración de objetos dirigidos tanto al ámbito doméstico(cestas, canastos, esteras…..), como al desarrollo de las actividades agro ganaderas(serones, capachos, cuerdas….), su área de extensión es más bien reducida aunque propia del material mediterráneo se encuentra en países como España, áreas de Italia y países del norte africano, desde Marruecos a Egipto.
Es una hierba perenne, cespitosa, de hojas  filiformes hojas hermafroditas reunidos en panojas laxas, y fruto en cariópside con tallo de entre 70-60 centímetros, muy valorada por los romanos precisamente por su alta resistencia y perdurabilidad.
De los bordes de esta planta salen dos hilos que se arrancan cuando la planta está verde, estos hilos trenzados o tejidos serán la base de los aparejos del esparto. Trenzados son las llamadas “tomizas” y tejidos forman “las pleitas o tira anchas”. La pleita se cosía normalmente con tomizas, y se basteaban (se reforzaban) con tomizas más gruesas llamadas “tomizones”.
La manufactura del esparto ha sido parte importante de la vida cotidiano de nuestro pueblo.
Desde tiempo inmemorial, en el mundo rural encontramos objetos empleados tanto en el utillaje del agricultor como en los del ganadero. También ha estado presente en todo lo relacionado con la confección de herramientas para la casa de labor, serijos, cestos alforjas, serones, bomboncillas, espuertas, etc.



PROCESO DE OBTENCIÓN Y TRANSFORMACIÓN DEL ESPARTO. Después de consultar una gran cantidad de bibliografía, he podido encontrar que solamente existen dos procesos de transformación del esparto en una fibra útil para la elaboración de productos útiles para el hombre. Como se podrá comprobar posteriormente, los dos procesos son bastantes parecidos, aunque uno es mucho más complejo que el otro.
Proceso Industrial. Las fases que se tenían que seguir para la obtención del producto final eran:
Arrancamiento. Durante el verano los hombres se desplazaban a los atochares que se desarrollaban, principalmente, en paisajes, de desérticas llanuras o de montes arriscados. El proceso era una dura faena, realizada a pleno sol.
Resultaba ser un trabajo fuerte, en el que se precisaba auxiliarse de una varilla de acero, o bien de madera y delgada, con una longitud aproximada entre 20 y 25 cm., cuya punta terminaba en una pequeña curva y porra, que se ataba a la muñeca y antebrazo. Por la otra parte se arrollaba la fibra de esparto para que en el brusco tirón despegara de la atocha y saliese. Este elemento recibía nombres tales como cogedera, agarradera, collaza o collazo. Un ejemplo es el que se presenta a continuación.
Transporte. Una vez arrancada una cantidad considerable se desplazaba a un lugar cercano a hombros, tal y como se puede apreciar en la fotografía. Acabada la jornada, todo el esparto cogido durante el día era transportado a hombros de toda la familia o en un burro.
Secado. La faena de secar podía durar todo el otoño e incluso gran parte del invierno. Con esto se conseguía que el esparto perdiera su color verdoso y tomara el color dorado que lo caracteriza.
Proceso de Fermentación. Una vez secado, se trasladaba a los lugares en los que existían las industrias que lo trabajaban. A las afueras de esas ciudades, eran metidas en grandes balsas de agua en las que se las mantenía casi todo un mes en un proceso de fermentación, lo cual, provocaba fuertes olores insalubres, a su alrededor. Una vez pasado este tiempo, se sacaba y se ponía de nuevo a secar al sol.
Majado. En esta fase, se pretendía eliminar la corteza que mantiene al esparto sus fibras unidas en un tallo y que por tanto se ha de destruir aplastándolo. De ello se encargan unas mujeres, llamadas picadoras, que ponían los manojos de esparto bajo unos mazos de madera que subían y bajaban con gran rapidez y estruendo, logrando de ese modo, el machacado de las fibras. Este trabajo resultaba duro y arriesgado. El manojo de esparto había que manejarlo con las manos, y los dedos se movían continuamente bajo la amenaza del pesado batán que lo golpeaba.
Rastrillado. Se continuaba con el rastrillado para así peinar el tallo que fue fermentado y quebrantado. Se realizaba en manojos, que se rastrillaban, haciéndolos pasar con fuerza y habilidad por unos peines verticales de agudísimas puas de acero, para así, ir aislando, fibra a fibra, cada vez más finas, las numerosas que cada tallo tiene.
Hilado. Tras el proceso anterior, se disponía de la fibra inicial. Con ella se podían hacer hilos, siendo los encargados los hiladores, que utilizaban un artefacto, en forma de rueda, movido, con un sentido giratorio, por un chiquillo, para que, mientras, el hilador andando hacia atrás, tuerza las fibras y así formar un hilo. Con varios hilos se consigue un cabo, y con varios cabos una maroma, y siempre, todo, a mano.
Acabado. La cuerda obtenida tenía una serie de irregularidades debidas a que en el proceso anterior, la fibra se astillaba, de vez en cuando, asomando sus puntas, provocando asperezas molestas y desagradables. Por lo que, unas mujeres, con tijeras, les iban quitando dichos defectos. En todo este proceso, intervenían un gran número de personas, cada una de ellas con una función determinada, entre las que podemos destacar los siguientes oficios que giran entorno de esta industria: cosecheros, guardas, arrancadores de esparto, capataces, pesadores, carreteros, mozos auxiliares de carga y descarga, balseros, cargadores y vaciadores de balsas, machacadores, carpinteros, encargados, atadores, rastrilladores, hiladores, peladoras, etc.

Aplicaciones del Proceso Industrial. Algunas de ellas son:
  1. Cordelería. Dentro de esta aplicación encontramos artículos tales como: 1.- Filásticas. Se presenta este hilo en bobina o en ovillos. Entre sus aplicaciones está en paquetería (para atar, amarrar o empaquetar), en agricultura (agavillado), así como para cosido de sacos y atado de sus bocas, como envoltura para proteger hilos metálicos en redes telefónicas,
  2. Filetes. Se presenta en madejas de treinta metros y en bobinas por peso. Sus aplicaciones son las mismas que el anterior. Aunque hay que destacar que se empleaba en la confección de asientos y respaldos de cuerda, en el mobiliario usualmente llamado de estilo español antiguo. También se empleaba para realizar el calzado llamado espartera.
  3. Piolas. Se presenta igual que los filetes. Se emplea para la elaboración de otras cuerdas más gruesas. Sus aplicaciones son las mismas que las que se han indicado para los filetes cuando por sus circunstancias demandan una cuerda de mayor resistencia.
  4. Betas o maromas. Se presenta en rollos. Se utiliza para la elevación de aguas en pozos y aljibes, atado y enyuntado de caballerías, para el izado de materiales de construcción, etc. 5.- Calabrotes. Presentados en rollos, son cuerdas para el fondeo y amarre de barcos. - Trenzados. Son las llamadas trenzas o sogas. Se utilizan para el atado de pieles de aceite y vino, para la confección de suelas de alpargatas, para el amarre de fardos de cartón, etc. - Capachos.


Aplicaciones del Proceso Artesanal.
Entre los utensilios y objetos fabricados tradicionalmente en nuestro pueblo con esparto, encontramos los siguientes. Junto a cada uno de ellos, explico brevemente lo que es cada objeto.
  • Aguadera. Especie de angarillas de madera, esparto u otra materia, con sus correspondientes divisiones que se acomodan sobra las caballerías para llevar en cántaros el agua y otras cosas.
  • Albarda. Aparejo de las bestias de carga, compuesto de varios elementos fabricados con esparto como son los mazos, la cerneja, atarre, cincha y el ramal.
  • Alpargatas. Aunque lo usual era que las alpargatas se fabricasen con cáñamo, la soga de esparto se utilizó en momentos de escasez de aquel y para abaratar costes.
  • Arpil. Especie de serón que presenta un aspecto reticulado (a modo de red) para el transporte de material voluminoso y de poco peso como es el caso de la paja. EL ESPARTO Y SU ARTESANÍA: UNA APROXIMACIÓN AL PATRIMONIO CULTURAL... 163
  • Atarre. Cincha de esparto que rodea las ancas de la caballería pasando por debajo de la cola y sirve para impedir se desplace el aparejo hacia adelante al bajar las cuestas.
  • Bozo. El cabestro o cuerda que se echa a las caballerías sobre la boca para evitar que comieran durante el transcurso de un desplazamiento.
  • Cantimplora. Recipiente pequeño fabricado con esparto e impermeabilizado con pez griega utilizado para el transporte de agua.
  • Capazo. Espuerta grande de esparto.
  • Cernacho. Especie de arpil pequeño de orificios reducidos lo suficiente para no dejar escapar los caracoles a los que está destinado este objeto. También llamado cachulero. - Cerneja. Manojo de hilos cortos y espesos que tienen las caballerías sobre las cuartillas de los pies y las manos.
  • Cesto. Recipiente o cesta grande de esparto.
  • Cincha. Faja de cáñamo, esparto u otro material con que se asegura la silla a la cabalgadura.
  • Cobija. Mantillo de esparto con que se cubre los genitales de los machos del ganado caprino, entre otros, para evitar que fecunden a las hembras.
  • Colmenera. Especie de vaso cilíndrico destinado para la habitación de las abejas para que fabriquen allí sus panales.
  • Costal. Saco grande, utilizado para el transporte de grano o semillas. - Esparteña. Calzado.
  • Espuerta. Especie de cesto de esparto, con dos asas pequeñas, que sirve para llevar de una parte a otro cualquier objeto.
  • Estera. Pieza para cubrir el suelo de las habitaciones, entre otros usos.
  • Garbillo. Instrumento de labranza que sirve para limpiar el grano.
  • Guita. Cuerda delgada, formada normalmente con tres cabos.
  • Onda. Especie de trenza, que sirve para arrojar piedras violentamente.
  • Marguan. Es una especie de recogedor de residuos, que incluye dos pequeñas asas; era utilizado en la limpieza de una casa y para retirar las cenizas sobrantes de la combustión de un hogar.
  • Mosquetero. Mantillo utilizado para preservar a la caballería de las moscas.
  • Pleita. Banda que resulta del entrecruzado de unos 15 ramales de esparto.
  • Ramal. Cada uno de los cabos que se componen las cuerdas torcidas de esparto. - Sembradera. Bolsa o capazo alargado con un asa mayor para el hombro, utilizada para transportar los granos de la siembra.
  • Serón. Especie de espuerta grande, regularmente sin asas, más larga que ancha, que sirve para la carga de la caballería.
  • Soga. Especie de cuerda que entrecruza tres ramales de esparto y que cuenta con numerosas aplicaciones como para atar los haces.
  • Soguillo. Soga más estrecha que al ser de esparto picado incluye más ramales.
  • Traba. Instrumento de esparto para sujetar las patas de la caballería y evitar que puedan despistarse. Y muchas más aplicaciones, ya que el esparto ofrece unas posibilidades muy amplias para la fabricación de objetos. Se ha centrado la atención en éstas, porque han sido elementos muy utilizados por nuestros mayores, y que muchos de nosotros no hemos llegado a conocer. Para ello, para que se conozcan, junto a su utilidad, ha sido el fin de poner tan innumerable número de aplicaciones.


BIBLIOGRAFÍA.
 1.- Estudios y experiencias sobre el esparto (Tomos I y II) Ministerio de Industria y Comercio y de Agricultura. Madrid, 1951.
2.- GONZÁLEZ CANO, Jorge y LÓPEZ CORDERO, Juan A.: Gentes de Mágina. Asociación para el Desarrollo Rural de Sierra Mágina. Cambil, 1999.
3.- MESA FERNÁNDEZ, Narciso: Historia de Jódar. Asociación Cultural «Saudar». Jódar, 1996.
4.- RAMOS, Ángel, CIFUENTES, Pedro, GONZÁLEZ, Santiago y MATAS, Luis: Diccionario de la Naturaleza. Espasa Calpé. Madrid, 1998.
5.- Díptico de «Las Quebrás» Asociación Ecologista «Guardabosques de Jódar», 2001. 6.- Fuentes Populares.

martes, 14 de agosto de 2018

Pollo de Corral en Salsa


POLLO DE CORRAL EN SALSA

La crianza de aves de corral en las casas, ha sido un recurso muy utilizado y con mucha difusión en todos los pueblos durante siglos. El ave de corral más criado en España sin duda ha sido el pollo y la gallina.

La gallina se utilizaba como productora de huevos durante sus años jóvenes y posteriormente se sacrificaba y se utilizaba para ser consumida en guisos o para realizar caldos.

En los meses de abril y mayo era muy típico que las gallinas se pusieras cluecas y sacaran pollitos. De estos pollitos saldrían las futuras gallinas ponedoras y los pollos y gallos que eran típicos consumir para la fiesta de Nochebuena. En muchos lugares y casas estos pollos a la edad de tres o cuatro meses eran castrados, por personas expertas que solían ser mujeres, para la creación de capones, que se engordaban para las navidades.

Esta receta era típica como ya hemos mencionado antes de la noche de Nochebuena. Los pollos, gallos o capones eran los elegidos para elaborar este fantástico plato tradicional, los cuales eran sacrificados un par de días antes de esta fecha. Después de ser sacrificados, se sumergían en agua muy caliente para su posterior pelado. Se evisceraban reservando las criadillas, la molleja o chinarrera, el hígado y el corazón. Se lavaba bien el ave y las vísceras y se colgaba del cuello en un lugar fresco para que escurriera y se orease hasta el día siguiente, día del cocinado.     
    


 INGREDIENTES:
  •          1 pollo, gallo o capón de corral
  •          1 cebolla mediana
  •          Unos ajos
  •          Un puñado de almendras
  •          2 hojas de laurel
  •          Una rebanada de pan
  •          1 cucharadita de harina
  •          Unos granos de pimienta
  •          Unas hojas de perejil
  •          Vino blanco
  •          Aceite de oliva
  •          Agua
  •          Sal

ELABORACIÓN:
  1.    Trocear el pollo, astillando los huesos lo menos posible, en trozos medianos.
  2.    Cortar la cebolla en tiras y partir los ajos por la mitad.
  3.    Poner una sartén con el aceite de oliva al fuego hasta que esté bien caliente.
  4.    Freír la cebolla y los ajos, una vez este todo bien dorado sacar a un mortero.
  5.    En ese mismo aceite freír el pan y las almendras, sacar y poner en el mortero con los ingredientes  anteriores.
  6.    Freír el hígado de igual forma con sal y pasar también al mortero.
  7.    Majar todo junto y añadir los granos de pimienta y las hojas de perejil, continuar majando y reservar.
  8.    En la sartén, con el aceite de freír los ingredientes anteriores, dorar el pollo con sal a fuego vivo.
  9.    Añadir el laurel y la harina, rehogar.
  10.   Incorporar el vino blanco y dejar reducir, pasar a una cacerola y añadir el agua. Dejar cocer hasta que el pollo esté tierno.
  11.   La salsa debe quedar ligada y algo espesa. Si se elabora el día antes de consumir, la salsa quedara más sabrosa y aromática.
  12.   Acompañar con patatas fritas, pan y vino tinto.


lunes, 13 de agosto de 2018

El Folklore de Castilla-La Mancha: Los Montes de Toledo. El Rabel


El Folklore de Castilla-La Mancha:  los Montes de Toledo.

El Rabel.

Los instrumentos musicales que nos ofrece el folclore de Castilla-La Mancha son muy variados. El folclore en todas las provincias están relacionadas con escenas del campo o la vida familiar. Son danzas típicas la jota castellana, el fandango castellano o las seguidillas, también conocidas como castellanas o “manchegadas”.

Los instrumentos típicos tradicionales son muy similares a los empleados en otras comunidades españolas.

Hoy hablaremos de un instrumento, hoy casi desaparecido en el folclore castellano-manchego: el rabel.


Las primeras noticias que tenemos de este instrumento data del s.X en la zona de Asia.

En España aparece en ilustraciones, grabados y escritos de la Edad Media  ( s.XII-XIII) de las Cantigas de Alfonso X el Sabio o en la portada central de la fachada sur de la Catedral de León donde aparece una talla de un Rey Músico con rabel. Debemos de tener en cuenta que este instrumento es de ascendencia morisca.

El rabel tuvo su evolución en dos vertientes:

Una vertiente como instrumento noble utilizado por las trovadores (s.XII ) que pertenecían a la más alta nobleza. Interpretaban poesías y romances sobre temas amorosos.

Por otro lado, una vertiente popular, a través de los juglares, trotamundos que recorrían los pueblos y aldeas donde se ganaban la vida entreteniendo a la gente del pueblo a cambio de dinero o comida.

El término rabel desciende de la palabra árabe “rebec” y su definición tradicional es “ instrumento pastoril de cuerda frotada con arco que se utilizaba como acompañamiento de distintos romances y coplas”.

Este instrumento se puede tañer de dos formas diferentes: una vertical, para lo cual debemos estar sentados ( León ), y otra horizontal y al brazo, modo utilizado en la zona de Cantabria y , sobre todo, en la Comarca de Toledo. Aquí el rabel es de un tamaño más pequeño.

Su principal material de fabricación es la madera. Suele llevar una, dos o tres cuerdas dependiendo de la cantidad de notas que queramos sacar. La tapa, dependiendo de la zona geográfica, es de material diverso: piel, hojalata, madera.

Sus cuerdas solían ser de tripas de animales aunque existen también otras metálicas que dan mejor sonido y son más fáciles de afinar.

El arco está formado por una vara curva en la que se insertan crines de caballo. Actualmente las crines son sustituidas por nylon muy fino que una vez enresinado hace muy buena frotación.

El tamaño es variable dependiendo de la zona geográfica al igual que sus formas.

En su evolución podemos encontrar rabeles de calabaza, caña, cuerno o de vejiga, muy tradicional, que se confeccionaba en época de matanza.

El rabel llamado “zurronero” era un pequeño rabel que los pastores llevaban en sus zurrones para entretenerse en las largas jornadas que pasaban con sus rebaños. Su tapa solía ser de hojalata.

Otro rabel es el de madreña más popular en algunas comarcas francesas que se conoce como “sabot”.

Es un instrumento que pasa por un momento crítico pues son pocas las provincias que lo mantienen. Destacan: Cantabria, Palencia, León ( zona de montaña ), Zamora, Toledo, La Rioja y Asturias.

El interés por su conservación ha llevado a crear Escuelas Musicales de Rabel con el fin de que este instrumento resurja y no desaparezca.

Bibliografía: www.musicaantigua.com

Rabel Medieval.


viernes, 10 de agosto de 2018

Pisto Noeceño


PISTO NOECEÑO

El pisto es una de las recetas más representativa de la cocina castellano-manchega. Esta receta, al igual que muchas otras, tiene diferentes variaciones dependiendo de la zona.

La receta tradicional de pisto, es una mezcla de diversas hortalizas (cebolla, pimiento verde, pimiento rojo, ajo, calabacín y berenjena) sofritas y terminadas con salsa de tomate.

Es una receta típica de la época de  verano, ya que es en esta época cuando se concentra la producción de todas estas hortalizas en las huertas de la región.

Se puede consumir frío o caliente, como elemento de guarnición para carnes y pescados o como primer plato de un menú acompañándolo o no con huevo frito, atún en conserva,…


INGREDIENTES:
  •          4 patatas medianas.
  •          4 pimientos verdes italianos.
  •          1 cebolla mediana.
  •          1 calabacín.
  •          Tomate triturado natural.
  •          Aceite de oliva.
  •          Sal.
  •          Una pizca de azúcar.

ELABORACIÓN:
  1.      Pelar y cortar las patatas en rodajas finas.
  2.      Lavar los pimientos y trocearlos en cuadrados medianos.
  3.      Cortar la cebolla y picar en pedazos pequeños.
  4.      Poner en una sartén el aceite de oliva al fuego y cuando este bien caliente añadir las hortalizas anteriormente picadas.
  5.      Ir friendo todas juntas con sal y a fuego medio.
  6.      En una cacerola poner el tomate triturado al fuego y añadir una pizca de sal, de azúcar y un chorrito de aceite de la fritura de las hortalizas.
  7.      Pelar el calabacín y añadir cortado como la patata a la sartén. El calabacín debe de añadirse cuando el resto de las hortalizas estén medio pochadas.
  8.      Cuando todo esté bien frito y empezando a dorarse, sacar a un escurre verduras las hortalizas para que escurran el exceso de aceite.
  9.      Añadir al tomate y dejar cocer unos minutos, retirar del fuego.
  10.     Se puede comer recién hecho o dejar que enfrié para días posteriores.     


jueves, 9 de agosto de 2018

El Corzo.


El corzo (Capreolus capreolus) es una especie de mamífero artiodáctilo de la familia Cervidae. Es el cérvido más pequeño de Eurasia Su área de distribución, se extiende, desde Europa occidental, hasta el norte de china, exceptuando, el sur de Grecia, el norte de escandinavia, y las islas de Irlanda, Córcega, Cerdeña, Sicilia, Creta y Chipre.

Su dieta consiste en el consumo de hojas de arbustos y árboles bajos, así como bayas y brotes tiernos. Es un animal más ramoneador que de pastos, aun cuando se adapta fácilmente a esta dieta donde falta la masa arbustiva. En estado adulto el corzo tiene una altura en la cruz de unos 75 cm. como máximo y un peso de entre 20 y 30 kg. Los machos presentan cuernas pequeñas, de tres puntas, que mudan cada año a principios del invierno y se han terminado de desarrollar ya cuando comienza la primavera.

El corzo es un animal tremendamente adaptativo, pudiendo vivir tanto en bosques cerrados, como en amplias praderas. Habita gran variedad de latitudes y altitudes, tipos de hábitats por los que se distribuye y especies vegetales que consume. No rechaza habitar cerca de poblaciones donde se le puede ver en cementerios, parques suburbanos, carreteras y vertederos, acudiendo a comer y beber a establos, cultivos, abrevaderos, acequias, casas deshabitadas y otras construcciones humanas. Es por eso la especie más conocida de su área. 

Prefiere paisajes con un mosaico de bosques y tierras de cultivo, con estratos arbóreo, arbustivo y herbáceo, y por ello está bien adaptado a las zonas agrícolas modernas.

El corzo presenta una distribución muy amplia en Europa, y sus poblaciones son muy abundantes en algunos países, además de haber experimentado un gran aumento en España como consecuencia del abandono del medio rural y de unas prácticas cinegéticas más racionales. En Gran Bretaña, donde la especie quedo reducida a las tierras altas, se ha producido una recolonización de la mayor parte de los hábitats disponibles en la isla. En países con poca superficie boscosa como Dinamarca u Holanda la especie coloniza sin problemas prados, zonas pantanosas e incluso tierras agrícolas.

En Alemania, es la especie de caza mayor más presente y fácil de observar, encontrándose incluso en grandes parques urbanos. Es ubicuo en todos los países centroeuropeos, donde es muy cazado, y si bien cause daños a la agricultura y la silvicultura, cumple un importante papel como fuente de alimento para depredadores como el lobo o el lince.

En Escandinavia (Suecia, principalmente) estos son más abundantes en zonas donde el corzo esta presente. En Laponia, sin embargo, no hay apenas corzos.

Al final del otoño y durante el invierno los corzos son especialmente tolerantes unos con otros, siendo posible ver pequeños grupos en algunas de las áreas, donde el alimento es más abundante. Ello es debido a una estrategia de supervivencia invernal, porque así limitan el riesgo de verse sorprendidos por depredadores. También se pueden juntar a rebaños de ganado doméstico, como ovejas. Sin embargo a finales de febrero o marzo se van dispersando.

Las hembras viven con una o dos crías que hayan tenido ese año. Es normal que éstas pasen escondidas la mayor parte del tiempo y la hembra solo se acerque para amamantarlas, aunque siempre se mantenga vigilante en las inmediaciones. Algunas personas, al descubrir una cría en la espesura, la creen abandonada y se la llevan. Éste es probablemente el mayor peligro que acecha al corzo, pues rara vez se adapta a la domesticación y muere a los pocos días.


Por su parte los machos pueden ser solitarios o vivir con una hembra y sus crías. En su ciclo anual se dan épocas en las que los machos son territoriales. La territorialidad es parte del comportamiento reproductivo. A principios de la primavera empiezan a delimitar sus territorios. Aunque los machos muestran comportamientos territoriales durante la primavera, existe una tolerancia entre sexos, solapándose sus territorios. Un buen territorio para un macho estará solapado con el de diversas hembras, de forma que pueda cubrir a varias a lo largo de la temporada de celo.

En la época de celo, (llamada "La Berrea"), a inicios del verano, se vuelven fuertemente territoriales y tratan de mantener a los otros machos lejos de su área de influencia en todo momento, al tiempo que tratan de atraer a las hembras para aparearse con ellas. Lejos de lo que pueda parecer, la agresividad del corzo frente a otros machos en el periodo de celo es brutal, pudiendo llegar a dar muerte a su rival. 


Los corzos presentan una cornamenta de tres puntas por cuerno, como formación normal, pero pueden darse casos de cuernos con más de tres puntas, o rectos, sin puntas; estos últimos son muy peligrosos para el resto de corzos. El corzo es uno de los pocos ungulados con implantación diferida, por lo que ésta no se da casi nunca en el momento del apareamiento, sino a veces incluso meses después. De todos modos, lo normal es que el alumbramiento de las crías (una sola en las madres primerizas, dos en los partos siguientes) se produzca en el mes de mayo.

¡Un saludo!

miércoles, 8 de agosto de 2018

El Nogal.


NOGAL:
Nuestro pueblo era conocido en sus orígenes como Nuez, el topónimo quizá se debió a la abundancia de estos árboles antaño en la zona. Actualmente en la localidad no existen muchos por las adversas  condiciones climatológicas e hídricas  de la zona. El término “Noez” se deriva probablemente del latín clásico  NŎCE, que a su vez se deriva del latín clásico NŬCE ‘nuez’, pero con el significado de nogal. Hasta el siglo XVIII se llamaba Nuez y en el XIX indistintamente Nuez o Noez, alternancia que pudo producirse por la vacilación entre las vocales o y u durante el período medieval o,  simplemente por una alteración del nombre.
Nuestros antepasados asociaban la renovación de la vida y la superación de la muerte al avellano. Los romanos transfirieron estas creencias populares al nogal, consagrándolo  como símbolo de prosperidad, esa prosperidad que viene con la primavera junto con un nuevo florecer. 
Este simbolismo aún está presente en nuestros días,  dado que tenemos como costumbre comer nueces en nuestra festividades (año nuevo); época en la que dejamos a un lado lo viejo abriendo camino a la renovación que vendrá con el año nuevo, para que resurja la abundancia y la prosperidad.

Su nombre científico es Juglans Regia, es un árbol que presenta una importante envergadura, es caduco, pierde gran parte de su follaje en determinadas épocas del año.Las hojas son grandes, de color verde intenso, las flores son de un leve color verde.  De las  femeninas nacerán los frutos (nueces).
Las nueces son apreciadas por su agradable sabor y aroma, son ricas en Omega 3 y contribuyen a reducir los niveles de colesterol en el organismo y el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Las nueces deben ser consumidas con moderación debido  a que contienen una importante cantidad de calorías.  ¡¡OJO!! Tenemos que esperar a su maduración para comerlas, pues cuando están verdes contienen  CIANURO.


¿Cómo cultivar el nogal? Es un árbol que por tener una copa frondosa, se cultiva en jardines y patios. Su cultivo se realiza a partir de semillas que plantaríamos en otoño. Debemos disponer de un suelo fértil profundo y arcilloso, de manera que las raíces se desarrollen sin problemas ni obstáculos. Aunque puede estar a la sombra, prefiere recibir de  manera directa la luz solar. Es muy resistente a las heladas.

En cuanto a sus usos: se utiliza para la extracción de aceites comestibles, su madera es resistente y noble, siendo muy apreciada por su color, textura y aspecto. Se utiliza para fabricar culatas de armas de fuego, revestimiento de interiores e instrumentos musicales.

Puede llegar a alcanzar la edad de 200 a 300 años y una altura de 20 a 25 metros.

El tronco es recto, robusto y corto. La corteza, de color gris ceniza, es lisa, pero con los años se hace rugosa. La copa es tupida, redondeada y amplia.

Sus ramas suelen ser gruesas y robustas.

Para despedirnos hacemos un pequeño homenaje a Vicente Aleixandre.

LA SOMBRA DEL NOGAL
La sombra del nogal es peligrosa
Tupido en el octubre como bóveda
Como cúpula inmóvil
Nos cobija e invita a su caricia fresca
Y van cayendo frutos uno a uno
Torturados cerebros nueces nueces
Por las noches sombra de luna muerta del nogal
Y van sucidándose una a una
Sus hojas quejumbrosas
Y pies desconocidos invisibles
Las huellas las quebrantan las sepultan
Librándolas así del torbellino eólico
Que azota a lo mortal abandonado
Sobre la haz funesta de la tierra  impenetrable
Pero ¿Quién pasa quien posa?
¿De quien los pies piedosos redentores?

Un afectuoso saludo amigos.

martes, 7 de agosto de 2018

Torrijas de Semana Santa


TORRIJAS DE SEMANA SANTA

Las torrijas son una receta dulce de aprovechamiento, que surgió de la intención de reutilizar el pan que iba quedando duro de días anteriores. Se remojaban y se freían con aceite de oliva bien caliente.

Los ingredientes utilizados para su elaboración son de los más humildes como son: pan, leche, azúcar y aceite de oliva.

En cada casa se elaboran de manera similar pero no hay dos iguales, algunas más mojadas, otras más dulces, con o sin canela,... y todas ellas indiscutiblemente riquísimas.

Es una receta típica de la Semana Santa y son tradicionales elaborarlas de vino blanco o de leche, canela y azúcar. Hoy en día se comercializan en muchas pastelerías en la fecha señalada anteriormente y de una gran multitud de sabores (chocolate, fresa, turrón,…).


 INGREDIENTES:
  •          1 barra de pan del día anterior
  •          1 l. de vino blanco o leche
  •          2 huevos
  •          Canela en rama
  •          Canela molida
  •          Azúcar
  •          Aceite de oliva


ELABORACIÓN:
  1.      Poner en una cacerola la leche o el vino dependiendo del sabor que prefiramos, añadir un poco de azúcar y la rama de canela. Dejar hervir un par de minutos.
  2.      Cortar el pan en rebanadas gruesas y colocarlas en una bandeja alta.
  3.      Añadir el líquido caliente e ir dando la vuelta con cuidado para que se mojen bien por todos lados.
  4.      Sacar las rebanadas del líquido y dejar en una bandeja ladeada para que pierda el exceso.
  5.      Poner una sartén honda el aceite de oliva a fuego fuerte hasta que esté bien caliente.
  6.      Batir el huevo con una pizca de sal e ir bañando de huevo las rebanadas.
  7.      Freír en el aceite las torrijas hasta que estén bien doradas y sacar. Escurrir en papel de cocina si fuera necesario.
  8.      En un  plato mezclar un poco de azúcar con canela  molida y rebozar las torrijas aún calientes para que se pegue el azúcar.
  9.      Se comen frías o templadas, y se pueden remojar una vez fritas con el mismo líquido de remojo (leche o vino blanco).